Descubren el secreto de supervivencia del mosquito antártico
Hans Hansen
•
15 de febrero de 2025
•
Hace 58 semanas
Publicidad (home_mid_desktop_970x250)
Publicidad (home_mid_tablet_728x90)
Publicidad (home_mid_mobile_320x100)
El
mosquito antártico es el único insecto nativo conocido de ese continente y es capaz de sobrevivir en aquel clima extremo gracias a un mecanismo que han descubierto ahora los científicos, lo que podría dar pistas sobre temas como la
crioconservación.
Un estudio encabezado por la
Universidad Metropolitana de Osaka (Japón) y que publica
Scientific Reports describe cómo el
mosquito antártico (Belgica antarctica) usa dos procesos, la
quiescencia y la
diapausa obligatoria, para pasar el invierno.
Mecanismos de supervivencia: quiescencia y diapausa en climas extremos
La
quiescencia es una forma de
latencia en respuesta inmediata a condiciones adversas y, cuando estas mejoran, el organismo vuelve a estar activo.
La
diapausa obligatoria es un periodo de
letargo inducido de forma natural en un momento fijo del ciclo vital de un organismo, una forma poco frecuente que se observa en insectos de regiones templadas, explica la universidad.
El equipo descubrió que este
mosquito no volador hace frente a las estaciones durante su ciclo vital de dos años, pasando por la
quiescencia en su primer año y la diapausa obligatoria en el segundo.
"
Pudimos establecer un método de cría del mosquito antártico durante un periodo de seis años para averiguar algunos de sus mecanismos de adaptación ambiental", dijo Mizuki Yoshida, de la Universidad de Osaka.
Las larvas del mosquito suelen llegar a su
segundo estadio en el primer invierno y pasan a un estado de quiescencia que les permite reanudar rápidamente su desarrollo en cualquier momento en que haga más calor.
Cuando se acerca el segundo invierno, las larvas alcanzan el
cuarto estadio final, pero no pupan, en su lugar, entran en
diapausa obligatoria.
Reproducción sincronizada: clave para la supervivencia en la Antártida
Ese estado se acaba con la llegada de las
bajas temperaturas en invierno, de modo que todas las
larvas pupan al mismo tiempo y emergen como adultos a la vez con la llegada del verano.
Como adultos, solo tienen unos
pocos días de vida y necesitan encontrar pareja, por lo que este mecanismo temporal es clave para su supervivencia.
Aunque en otros organismos no se han descrito estrategias de adaptación estacional como estas, "
creemos que los insectos que habitan en entornos hostiles como el Ártico y las grandes altitudes podrían estar empleando estrategias similares", señaló Shin Goto, otro de los firmantes de la investigación.
FEW (EFE, Universidad Metropolitana de Osaka, Scientific Reports)