Apagón del 25F reabre el debate sobre la privatización del sistema eléctrico chileno
Santiago de Chile (EFE).- Mientras en las calles los chilenos todavía se preguntan quién es el responsable del apagón masivo que el martes 25 de febrero dejó a oscuras y sin conectividad durante más de ocho horas a casi todo Chile, resurge con fuerza el debate sobre la necesidad de repensar un sistema eléctrico que se mostró frágil y expuesto.
La red eléctrica chilena está regulada por el Estado, pero operada principalmente por empresas privadas en la generación, transmisión y distribución de la energía.
“En la transmisión operan al menos cinco grandes empresas, que involucran capitales chilenos, colombianos y españoles. En la generación y distribución también hay la presencia de capitales italianos y chinos”, señaló a EFE el investigador de la Fundación Sol Recaredo Gálvez.
Desde 2017, el sector eléctrico quedó organizado en tres sistemas de interconexión, el más importante de los cuales es el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), que suministra al 98 % de la población y, precisamente, falló el martes. Los otros dos son el sistema de Aysén (SEA) y el Sistema de Magallanes (SEM), que funcionan de manera independiente en las regiones del extremo sur del país por razones geográficas.
Un organismo técnico e independiente, el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), se encarga de “coordinar” la operación eléctrica, “pero no es el propietario, sino que distintas empresas son propietarias de distintos componentes”, explica a EFE el profesor de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Católica Samuel Córdova.