EEUU expectante
Recuperar la autorización para instalar bases militares en el país sudamericano permitiría a EE.UU. no solo reforzar la lucha contra el narcotráfico, sino también acrecentar puntos de apoyo para contrarrestar el avance de China en la región. Así, el eventual apoyo mayoritario del "Sí" al regreso de las bases militares sería un espaldarazo a Trump, quien busca exhibir músculo en Suramérica, en un momento de tensiones crecientes por el despliegue militar estadounidense en el Caribe y los bombardeos de cerca de una veintena de supuestas narcolanchas.Gobierno ecuatoriano espera dos bases de EEUU
En tanto el ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg, mostró su acuerdo con el eventual regreso de las bases estadounidenses, adelantando en una entrevista radial que una base estará en Manta, la misma en que las fuerzas armadas estadounidenses ya estuvieron entre 1999 y 2009, y otra en Salinas.
Justamente ambos emplazamientos, ubicados en la costa continental ecuatoriana, ya fueron visitados por Noem, en su segunda visita en apenas tres meses a territorio ecuatoriano.
Reimberg detalló que una de las dos bases, sin especificar cuál, estaría manejada por el ‘Homeland Security’ (Seguridad Nacional) de Estados Unidos, el departamento responsable de la seguridad pública, que incluye la lucha contra el terrorismo, la gestión de fronteras y la ciberseguridad, entre otros.
"Queremos atacar con todas las fuerzas a los grupos criminales (…) Trabajar en conjunto en dos bases donde nuestro personal pueda intervenir en el manejo de información es lo que necesitamos", continuó el ministro.