Contraloría revela debilidades en gestión de incendios en La Araucanía por parte de Conaf
Hans Hansen
•
8 de enero de 2026
•
Hace 12 semanas
Publicidad (home_mid_desktop_970x250)
Publicidad (home_mid_tablet_728x90)
Publicidad (home_mid_mobile_320x100)
La
Contraloría detectó debilidades en la gestión en el combate de incendios forestales de parte de la
Corporación Nacional Forestal (Conaf) en la región de
La Araucanía entre los años 2024 y 2025
La
CGR auditó la acción de la Conaf, revelando debilidades en su labor frente a los siniestros en
Traiguén, en 2025, y Lonquimay, en 2024.
Incendio Traiguén
En el primer caso se reveló que el incendio “
Providencia” se generó por una quema controlada autorizada por Conaf, la que
no fue correctamente extinguida, afectando un área de 3.064 hectáreas.
El informe de la
Contraloría Regional de La Araucanía constató que la autorización entregada por Conaf no consideró las alertas tempranas preventivas de incendios forestales emitidas por Senapred.
Tampoco tomó en consideración las condiciones climatológicas de la
Dirección Meteorológica, que proyectaban temperaturas entre 22°C y 28°C, humedad igual o inferior al 30%, además de vientos de hasta 50 km/h en costa y valles.
Todas estas condiciones incrementaban el
riesgo de ocurrencia y propagación de incendios forestales, lo que finalmente ocurrió.
Medidas
La Contraloría instruirá un
sumario administrativo con el fin de determinar las eventuales responsabilidades de los funcionarios que, con su actuación u omisión, permitieron la quema.
Además, se envió el informe al
Ministerio Público.
Conaf deberá
revisar los criterios usados para autorizar quemas controladas, e incorporar en sus procedimientos la verificación de alertas de
Senapred y de la
DMC.
Lo anterior es para garantizar la
trazabilidad, oportunidad en la entrega de antecedentes y una evaluación rigurosa del contexto en que se emiten.
Respecto de la misma emergencia, la CGR también acreditó que
Conaf no dio cumplimiento a su deber legal de denunciar ante el Ministerio Público el incendio, pese a contar con antecedentes técnicos sobre su origen.
Esta omisión, además, afecta la
trazabilidad, transparencia y eficacia del sistema de persecución penal en materia de incendios forestales.
Lonquimay
El siniestro producido en 2024 en
Lonquimay, afectó principalmente un área de bosque nativo en la localidad de
Troyo, que se extendió en una superficie de
805,85 hectáreas y se extinguió tras 129 días de combate.
El informe advirtió que, el módulo “
Costeo de incendios y valorización de pérdidas” del sistema
SIDCO (diseñado para calcular el costo real del combate de incendios forestales), no fue implementado plenamente, obligando elaborar valoraciones de manera manual.
Lo anterior impidió contar con
información estandarizada, confiable y oportuna.
Por ello, la CGR ordenó a la entidad establecer un
plan de trabajo para implementar el módulo en un plazo máximo de seis meses.
Además, se identificó la falta de registro del
Comandante de Incidente en SIDCO, en 11 de las 15 fichas de incendios forestales analizadas -incluyendo un caso con información totalmente omitida y 10 con días de combate sin datos- motivo por el cual
Conaf deberá tomar las acciones necesarias para materializar protocolos de interoperabilidad con organismos externos.
Finalmente, Conaf deberá
arbitrar las medidas para establecer un procedimiento formal y obligatorio para la remisión directa y documentar al Ministerio Público de los informes técnicos que identifiquen causas atribuibles a conductas negligentes en incendios forestales de alta magnitud cuyo resultado deberá informar a través de un
Sistema de Seguimiento y Apoyo al Cumplimiento CGR, en un plazo de 60 días hábiles.