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La
actividad económica anotó un
crecimiento de 2,5% en 2025 respecto al año anterior, resultado que reflejó el desempeño de la demanda interna, impulsada tanto por la
inversión como por el consumo.
Así lo señala el informe de
Cuentas Nacionales, dando cuenta que 2025 presentó un día menos que el 2024, año que fue bisiesto, y un día hábil más, resultando un efecto calendario de -0,1 puntos porcentuales.
Gran parte de las actividades económicas exhibieron cifras positivas, señala el documento.
Las principales contribuciones al crecimiento del
producto interno bruto (PIB) se registraron en el
comercio, los servicios personales, la industria manufacturera y los servicios empresariales.
En contraste, la
minería y
EGA presentaron caídas.
En
términos desestacionados, el PIB anotó una aceleración en el último trimestre del año, la que fue incidida, principalmente, por el comercio.
Desde la
perspectiva del gasto, el crecimiento del PIB se sustentó en la demanda interna, la que reflejó mayor inversión y consumo.
El
consumo de los hogares se expandió
2,7%, con alzas en todos sus componentes.
La principal contribución se observó en el
consumo de bienes no durables, donde destacaron las compras de
vestuario y alimentos.
Le siguió en importancia el
gasto en servicios, en particular el relativo a
salud y a
restaurantes y
hoteles.
En tanto, en el consumo de
bienes durables se registraron mayores compras de productos
tecnológicos.
El
consumo de gobierno, por su parte,
creció 3,0% como consecuencia de un mayor gasto en salud pública.
Inversión
La
inversión aumentó 8,9% reflejando, principalmente, el desempeño de la formación bruta de capital fijo (FBCF).
En efecto, esta última creció
7,0% debido a mayores compras de
equipos eléctricos y electrónicos y de
transporte –camiones y buses.
En menor medida, el
componente de construcción y otras obras también aportó al resultado, en particular el asociado a
obras de ingeniería.
Adicionalmente, el período registró una menor
desacumulación de existencias, las que alcanzaron un ratio anual de
-0,1 del PIB.
Comercio exterior
Las exportaciones como las
importaciones de bienes y servicios aumentaron, con un efecto neto negativo en la actividad económica.
Las
exportaciones crecieron 4,6% impulsadas, en gran parte, por los envíos de
fruta –cerezas y frutos secos–, oro y alimentos.
Las
exportaciones de servicios también aumentaron, resaltando el gasto en
turismo.
En tanto, las
importaciones aumentaron 10,5%, en línea con mayores internaciones de
maquinaria y
equipos, en particular de aparatos
eléctricos y electrónicos y de
vehículos de transporte.
Asimismo, las importaciones de
servicios aumentaron.
Crecimiento PIB y demanda interna
Acorde a cifras con ajuste estacional, el crecimiento trimestral del PIB en el último cuarto se explicó por las
exportaciones netas.
En contraste, la
demanda interna cayó, incidida por la variación de existencias.
El
ingreso nacional bruto disponible real creció
4,0% durante el año, resultado mayor al observado en el PIB, lo que se explicó por un aumento en los términos de intercambio, efecto que fue parcialmente compensado por mayores rentas pagadas al exterior.
El
ahorro bruto total ascendió a
24,1% del PIB en términos nominales, compuesto por un ahorro nacional de
22,8% del PIB y un ahorro externo de
1,2% del PIB, correspondiente al déficit en cuenta corriente de la
Balanza de Pagos.
El informe indica que el crecimiento del PIB se revisó dos décimas al alza en ambos años, de
0,5 a 0,7% en el 2023 y de 2,6 a 2,8% en el 2024.
Por su parte, la
variación del PIB de 2,5% en el año 2025 se ubicó dos décimas por sobre la cifra preliminar publicada en el
Imacec (2,3%).
Lo anterior se explicó, principalmente, por la actualización de información básica para la elaboración de indicadores de coyuntura.