Esta jornada se dio a conocer la encuesta de victimización del comercio, elaborada por el Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), revelando que en el segundo semestre del 2025, un 61,2% de los locales fueron víctima de algún delito.
La cifra no tiene cambios significativos respecto a la medición anterior, evidenciando la persistencia de un problema estructural que afecta directamente el funcionamiento del sector.
El presidente de la CNC, José Pakomio, señaló que “los resultados muestran que el comercio, los servicios y el turismo siguen enfrentando un escenario complejo en materia de seguridad”.
“Hoy más del 61% de los locales ha sido víctima de algún delito, una cifra que se mantiene alta y que evidencia que estamos frente a un problema estructural que afecta directamente el funcionamiento del sector”, señaló.
Pakomio agregó que “aunque observamos una baja en la percepción de inseguridad en los barrios comerciales, esto no necesariamente es una buena noticia. Lo que podría estar ocurriendo es que muchos locatarios se están acostumbrando a convivir con el delito, lo que refleja una preocupante normalización de una realidad que sigue siendo altamente riesgosa”.
Añadió que “a nivel territorial vemos un comportamiento dispar. Mientras la victimización aumenta en la Región Metropolitana, en varias ciudades de regiones se observan bajas, lo que confirma que estamos frente a un fenómeno dinámico y heterogéneo que requiere respuestas diferenciadas según cada territorio”.
Indicó que “uno de los aspectos más complejos es la revictimización. Muchos locales que sufren delitos vuelven a ser afectados en reiteradas ocasiones, lo que demuestra que aún existen debilidades en la capacidad de disuasión y control frente a estos hechos”.
“También preocupa que el delito esté expandiéndose más allá de los focos tradicionales. Si bien el comercio ambulante sigue estando asociado a mayores niveles de victimización, hoy vemos que los delitos también están creciendo en zonas donde este fenómeno no está presente”, sostuvo.
Pakomio relevó que, frente a este escenario, “el comercio ha debido adaptarse aumentando sus medidas de seguridad y los recursos destinados a protección. Esto refleja que la seguridad se ha transformado en un costo estructural para el sector, desviando recursos que podrían destinarse a inversión, crecimiento y generación de empleo”.
Finalmente, indicó que un elemento relevante de esta medición es el fuerte cambio en las expectativas del sector.
“Hoy un 65% de los encuestados cree que la delincuencia disminuirá durante el primer semestre de 2026, muy por sobre el 25,9% registrado en la medición anterior. Este giro en las expectativas podría estar influido por factores coyunturales, como el cambio de gobierno, pero también refleja que, pese a un escenario aún complejo, existe una mayor disposición a anticipar mejoras hacia adelante”, remató.


