- Desarrollada por la firma chilena Resility, la plataforma busca responder al aumento del phishing en Chile y Latinoamérica con un enfoque simple y accesible para usuarios no especializados.
Un mensaje por WhatsApp, un correo que simula ser del banco o un SMS con carácter urgente. Ese es el punto de partida de gran parte de los fraudes digitales que hoy circulan en nuestro país y en LATAM, donde los ataques de phishing han aumentado con fuerza en los últimos años.
En ese contexto, la empresa de ciberseguridad Resility desarrolló una herramienta abierta al público que apunta a resolver un problema cotidiano: ¿cómo saber si un enlace o mensaje es seguro antes de hacer clic?
Se trata de AntesdelClick.com, una plataforma gratuita y sin registro que permite analizar URLs, correos electrónicos, números telefónicos y mensajes sospechosos, entregando un diagnóstico rápido y claro para el usuario.
“El problema no es solo tecnológico. Es que la mayoría de las personas no tiene una forma simple de verificar si está frente a un intento de fraude. Y en ese momento, la decisión se toma en segundos”, explica Patricio Campos, CEO de Resility y creador de la herramienta.
La solución cruza la información ingresada por el usuario con bases de datos que contienen más de 25 mil dominios maliciosos conocidos, a lo que suma modelos de inteligencia artificial capaces de detectar patrones asociados a phishing y estafas digitales.
El resultado se presenta de manera directa: Seguro, Sospechoso o Peligroso, evitando tecnicismos y priorizando la comprensión inmediata.
“El foco de esta innovación está en la prevención. Si una persona duda antes de hacer clic, ya hay una oportunidad de evitar el fraude. Pero esa duda necesita una herramienta que entregue una respuesta clara”, agrega Campos.
A diferencia de otras soluciones orientadas a empresas o equipos especializados, la plataforma fue diseñada para usuarios comunes, sin conocimientos técnicos, incluyendo adultos mayores, funcionarios públicos o cualquier persona expuesta a este tipo de engaños.
La iniciativa surge en un escenario donde el phishing se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada para ataques más complejos, afectando tanto a personas como a organizaciones.
De acuerdo con Campos, el desafío ahora es ampliar su alcance. “Si logramos que más personas incorporen este tipo de verificación en su rutina digital, el impacto puede ser significativo. Muchas veces, evitar un clic es suficiente para detener un ataque”, asegura.


