No fue un castigo sino más bien una lección para los trabajadores hombres, pues el jefe de una compañía europea fabricante de sostenes les dio a sus empleados masculinos una idea de lo que es ponerse en los zapatos de mujer.
Ignace Van Doorselaere es ejecutivo en PrimaDonna, una compañía europea que diseña ropa interior para mujeres y como una forma de entender a sus clientas, es que ha hecho que sus empleados lleven unos pechos falsos y experimentar en carne propia lo que es ser mujer. “Solo hay una forma de que un hombre se de cuenta de lo que se siente al tener una copa E, y es teniéndola,” dice. Un pecho de copa E suele pesar aproximadamente entre 1 kilo y kilo y medio, así que Doorselaere hace que sus empleados lleven pesos colgados alrededor del cuello. Y cuando esos falsos pechos empiezan a causar dolor en la espalda y el cuello, es cuando entienden lo importante que tengan buen soporte y sujeción… “Una buena sujección es importante. Ahora todo el mundo sabe eso en PrimaDonna,” dice Doorselaere. El equipo masculino lo tomó con humor y aceptó el desafío:
https://www.youtube.com/watch?v=6nBVD3UFIXQ


