Chile experimenta un incremento de delitos, especialmente de asesinatos y secuestros extorsivos en los que, a menudo, destaca la participación de migrantes irregulares.
Boric señaló que la ministra del Interior, Carolina Tohá, citó esta jornada a todos los ex subsecretarios del Interior para que presenten “una mejora y un fortalecimiento en el mecanismo de expulsiones de migrantes que hayan cometido delitos y estén de manera irregular en nuestro país”.
“Los vamos a perseguir, los vamos a encontrar y los vamos a encarcelar y, si es necesario, los vamos a echar”, añadió.
El último hecho violento afectó la víspera a una policía que fue herida por las esquirlas de una granada que lanzaron dos personas de nacionalidad venezolana, según las autoridades. El que lanzó el explosivo fue abatido por el funcionario policial que acompañaba a la suboficial lesionada.
La crisis de inseguridad que vive el país obedece, entre otras causas, al incremento de los asesinatos, que entre 2016 y 2022 pasaron de 3,6 por cada 100.000 habitantes a 7, mientras los secuestros van al alza desde 2017, según cifras oficiales. El mayor aumento se registró entre 2021 a 2022, cuando las denuncias crecieron un 68% al pasar de 492 a 826, agregan.