"Construcción naval no es solo tarea de Asmar sino que se debe enfrentar con toda la industria naval del país"
Los desafíos de la Política de Construcción Naval continua, la incorporación de toda la industria nacional del ramo, los avances en investigación, desarrollo e integración de productos locales, el impacto logrado por el proyecto del rompehielos "Almirante Viel" y el avance de Escotillón IV fueron los principales tópicos que abordó el director general de los Servicios de la Armada de Chile, vicealmirante Leonardo Chávez, con el programa "Las Cartas sobre la Mesa" de Infogate.
La autoridad naval destacó que "tenemos un plan de construcción naval continuo que está en desarrollo. La Armada, a través de Asmar, viene construyendo hace más de 60 años sus buques, principalmente del ámbito logístico y la gran mayoría que de los buques que hacen patrullaje marítimo, que patrullan la Zona Económica exclusiva, los que hacen la interconectividad en el área austral, son buques construidos (mayoritariamente) en nuestro país".
"Hemos estado construyendo buques de forma continua, construimos el Aquiles, las barcazas; posteriormente pasamos a hacer buques un poco más sofisticados como los Patrulleros de Servicios Generales (PSG), después los Patrulleros Oceánicos como el "Piloto Pardo", el "Fuentealba", el "Odger", que son buques mayores. Y nos dimos cuenta que íbamos adquiriendo una capacidad que era bastante importante", añadió.
Sin embargo, reconoció que "también nos dimos cuenta que teníamos problemas graves, como que se planificaba la construcción de 2-3 buques necesarios pero las finanzas no eran suficientes", lo que también desembocaba en mantener una capacidad reservada en Asmar ociosa".
Para la institución este plan de construcción no podía dejar de obedecer a una continuidad, por ejemplo, que a 20 años siempre se estarían construyendo buques, lo que implica mantener al equipo de trabajo del astillero, e infraestructura que no podía adquirirse pensando en un solo proyecto.
"Ahí nos dimos cuenta que este plan de construcción que Asmar tiene hace 60 años, tenía que obedecer a una planificación que le diera una continuidad en el tiempo, y que la gente que se capacitara también fuera parte de esos proyectos de continuidad", subrayó.
En este contexto, indicó que "lo otro que también nos dimos cuenta, y que experimentamos, es que debía ser un esfuerzo de alcance nacional, porque Asmar no tiene la capacidad (por si solo) de construir todos los buques que la Armada necesita. Nosotros tenemos cerca de 100 buques (unidades flotantes) a lo largo de todo el territorio que cumple con una serie de actividades y que era necesario ir reemplazando. Esto nos hizo pensar que no era una tarea solo de Asmar, sino que debíamos enfrentar junto con el resto de la industria naviera de nuestro país, por ejemplo los que construyen en Valdivia, los que están construyendo en Puerto Montt, los que lo están haciendo de alguna manera en Arica. Toda esa gente tenía que ser parte de este plan. Así nos dimos cuenta que no era solamente un Plan de Construcción Naval, sino que tenía que ser también un Plan Nacional de Construcción Naval Continua".
"De ahí hablamos con el nivel político de Defensa, y les dijimos que esto debía ser asumido a nivel país, que iba a influir no solamente en la Armada sino que va a influir a una serie de empresas dedicadas al rubro. Hablamos con ellos y lo que necesitábamos más que una plan nacional era una Política, y esa la dan los estados y por eso involucramos al Gobierno. Y el Gobierno, con muy buena predisposición, tanto en el ámbito de Economía como Defensa, se allanaron a que los ayudáramos a construir una Política Nacional de Construcción Naval. Y así llegamos a esta política, que el Almirante (Juan Andrés) De la Maza se la presentó al Presidente y éste lo incorporó primero en su cuenta pública de junio y, posteriormente, en el lanzamiento del rompehielos ("Almirante Viel")", acotó el director general de los Servicios.