
En una sesión especial del Consejo del Atlántico Norte, Stoltenberg entregó oficialmente el mando al Secretario General Mark Rutte. "Es un gran honor estar aquí y asumir el cargo de Secretario General de la OTAN", dijo Rutte antes de agradecer a los Aliados por confiarle la responsabilidad de guiar a la Alianza en los próximos años.
El Secretario General Rutte describió sus tres prioridades para la Alianza:
"La primera es mantener fuerte a la OTAN y garantizar que nuestras defensas sigan siendo eficaces y creíbles frente a todas las amenazas"
"Mi segunda prioridad es intensificar nuestro apoyo a Ucrania y acercarla cada vez más a la OTAN, porque no puede haber seguridad duradera en Europa sin una Ucrania fuerte e independiente".
"La tercera prioridad es fortalecer nuestras asociaciones" en un mundo más interconectado.
El Secretario General también rindió homenaje a su predecesor, describiendo su mandato como "ejemplar" y añadiendo que "hoy la OTAN es más grande, es más fuerte y está más unida que nunca, eso se debe en gran parte a su liderazgo".
En sus palabras de despedida, Stoltenberg elogió el pragmatismo y la capacidad de crear consenso de Rutte, y destacó que "no hace concesiones a nuestros valores y principios". También elogió el "compromiso personal de su sucesor con nuestro vínculo transatlántico y su apoyo inquebrantable a Ucrania".
La entrega del mando estuvo marcada por el paso ceremonial de un mazo histórico.