Chile el país reactivo: Tiene que ocurrir algo grave para tomar medidas que no solucionan nada
Tiene que pasar algo terrible, escalofriante para que la mal llamada (DES)Clase Política reaccione y rasguen vestiduras y anuncien -de manera histérica- proyectos y leyes para parar determinado hecho, tal como ha ocurrido con la huida del sicario venezolano que aprovechó la jurásica burocracia estatal de la Justicia.
La libertad del asesino a sueldo revela la total desconexión de las instituciones, la falta de cruce de datos y la absurda desconfianza entre las Policías que no se comparten los datos.
Pasó lo mismo con las contribuciones atrasadas del ahora ex director del SII, la corrupción, la inmigración ilegal, etc, etc, etc.
Una vez destapado el escándalo (de cualquier tipo), salen las hordas de opinólogos y parlanchines del Congreso anunciado una andanada de medidas, muchas de ellas absurdas como en la mayoría de las situaciones con las clásica letanía : "Haremos", "Legislaremos", "Ahora si que si..", en realidad son puras patrañas.
A lo anterior hay que sumarle la acción rabiosa de la oposición de turno que dice que todo lo malo que pasa es por culpa del gobierno de turno y poco y nada ayudan a un debate serio sobre los problemas país.