Central mantiene tasa de interés en 4,5% y advierte alza en el IPC por precios de combustibles
Hans Hansen
•
24 de marzo de 2026
•
Hace 7 semanas
El
Consejo del Banco Central, en su reunión de política monetaria, decidió mantener la
tasa de interés de política monetaria en un 4,5% y estima que la
inflación en el segundo semestre estará en torno al
4%.
El informe señala que la guerra en Oriente Medio ha aumentado la incertidumbre en la evolución futura del escenario económico global.
Destaca el incremento del precio del petróleo, que se ubica en torno a los
US$100 el barril, lo que
tendrá consecuencias sobre la inflación y la actividad a nivel global.
También señala que el
precio del cobre ha disminuido respecto de los máximos que alcanzó en los dos primeros meses del año, pese a que sigue por sobre los valores previstos en el IPoM anterior.
Imacec menor a lo previsto
El instituto emisor sostiene que el desempeño del
Imacec fue menor a lo previsto, influido por factores de
oferta en la minería y la
agroindustria.
Asegura que la actividad
cerró el 2025 con un crecimiento de 2,5%, similar a lo previsto en el IpoM de diciembre.
Variación anual del IPC
En
febrero, la
variación anual del IPC total fue de 2,4%, dando cuenta de una reducción de la inflación algo mayor que la prevista en el IPoM de diciembre.
La inflación subyacente —IPC sin volátiles— se ubicó en 3,3% anual, en línea con lo esperado.
Las expectativas de
inflación de corto plazo han
aumentado en forma relevante en las últimas semanas producto del
alza de los precios internacionales de los combustibles y la
depreciación del peso.
Las expectativas de inflación a dos años plazo de la
Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) se ubica en 3% y la de la
Encuesta de Operadores Financieros (EOF) en 3,1%.
El shock externo que provocó la guerra en Oriente Medio es significativo por la magnitud y la rapidez con que ha aumentado el precio de los combustibles a nivel global.
Estas
alzas se transmitirán a los precios locales y
elevarán de forma importante la inflación, la que se ubicaría en torno a
4% anual en el segundo trimestre.
A mediano plazo, sus
efectos se diluirían, asumiendo que la propagación del shock externo se comporta en torno a promedios históricos, que no se producirán nuevos aumentos significativos de los precios internacionales y que la demanda interna moderará su expansión.
De darse ese escenario, la
inflación volverá a niveles coherentes con la meta durante 2027, advierte el Central.
Sin embargo, dada su magnitud, el Consejo señala que estará atento a señales de mayor transmisión y/o persistencia a la inflación de los shocks que se están enfrentando.