Giovanni Escalante, representante de la OPS/OMS en Chile presenta informe de Salud del país en 2025:
"La cooperación técnica priorizó la transformación del sistema de salud con foco en la atención primaria de salud universal, apoyando su implementación y fortaleciendo la rectoría, la gobernanza y las capacidades territoriales. En salud digital, se impulsó la institucionalización de la telesalud con base en el proyecto de teletriage, mejorando el acceso oportuno y la equidad en comunidades postergadas", reseña Esclante.
Asimismoe -sostiene el representante de la OMS/OPS-, se fortaleció la preparación y respuesta ante emergencias climáticas y sanitarias, se avanzó en la hoja de ruta para la eliminación de enfermedades y se apoyó el fortalecimiento del marco normativo de salud mental con enfoque de derechos e igualdad de oportunidades.
"Estos resultados fueron posibles gracias al trabajo articulado con el Ministerio de Salud, los gobiernos regionales, el Parlamento, la academia, las embajadas y la sociedad civil, posicionando a Chile como referente regional en innovación y gestión sanitaria basada en valor", dice Escalante.
Logros en Chile
Durante el 2025, la cooperación técnica de la OPS en Chile se centró en alcanzar resultados estratégicos de alto impacto, orientados a acelerar el avance hacia la salud universal y a fortalecer la resiliencia del sistema sanitario frente a desafíos estructurales, sanitarios y sociales.
Este esfuerzo se tradujo en un acompañamiento técnico sostenido a las prioridades nacionales, con énfasis en el fortalecimiento de la atención primaria de salud, la mejora de la gobernanza y la capacidad normativa, la integración de enfoques de derechos en salud y equidad, además del uso estratégico de la evidencia para la toma de decisiones.
Asimismo, la OPS promovió innovaciones en salud digital, el fortalecimiento de capacidades institucionales y clínicas, y la articulación de alianzas estratégicas con actores nacionales e internacionales, contribuyendo a consolidar políticas públicas centradas en el bienestar de las personas.
Estas acciones reforzaron la preparación del país para responder de manera efectiva a emergencias sanitarias y avanzar hacia un sistema de salud resiliente y basado en la estrategia de APS.
Evaluación de la Reforma de Atención Primaria de Salud (APS) Universal
La OPS desempeñó un rol estratégico al liderar, junto al Banco Interamericano de Desarrollo y al Banco Mundial, la evaluación de la reforma, como parte de la Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas.
Este proceso permitió medir con rigor técnico los avances y desafíos del país, aportando evidencia clave para orientar políticas públicas más equitativas y sostenibles. Gracias a esta cooperación, se fortaleció la capacidad nacional de planificación, se identificaron áreas críticas de mejora y se consolidó la atención primaria de salud como piedra angular de la salud universal en Chile.
Los resultados de la evaluación no solo validaron el compromiso del país con la equidad y la eficiencia, sino que también posicionaron a Chile como referente regional en la construcción de sistemas de salud resilientes y centrados en las personas.
Estándares de salud digital de la OPS para la innovación y eficiencia hospitalaria
Se impulsó la salud digital mediante la estandarización semántica de la CIE-11 y la interoperabilidad de sistemas como DHIS2 y Go.Data.
Este ecosistema digital permitió habilitar flujos de información para la vigilancia de enfermedades y la gestión hospitalaria de listas de espera, potenciando así la inteligencia sanitaria.
En el ámbito hospitalario, la metodología PERC de la OPS, configurada en 128 hospitales, permitió un análisis profundo de costos y productividad, facilitando decisiones informadas para la protección.
Conocimiento técnico especializado de la OPS para la eliminación de enfermedades bajo “Una sola salud”
Con el acompañamiento estratégico de la OPS, Chile consolidó avances clave en la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades, fortaleciendo su capacidad para sostener logros sanitarios y proyectarlos regionalmente.
La cooperación se basó en información estratégica actualizada y dosieres técnicos desarrollados bajo la metodología de la OPS, alineando la acción nacional con estándares internacionales y la toma de decisiones basada en la evidencia.
Asimismo, se reforzó la cooperación transfronteriza —incluido el apoyo al Estado Plurinacional de Bolivia en vacunación antirrábica— y el enfoque de “Una sola salud”, mediante vigilancia integrada frente a la resistencia antimicrobiana y amenazas zoonóticas.
Consolidación de la salud mental integral
En salud mental, se fortaleció el marco normativo con enfoque de derechos, revisando una década de aplicación del Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (mhGAP) de la OMS y capacitando al personal de atención primaria de salud a través del Campus Virtual de Salud Pública de la OPS.
Salud integral en el curso de vida y longevidad saludable
La OPS desempeñó un rol estratégico al apoyar el rediseño de programas nacionales para el envejecimiento saludable, integrando la estrategia de Atención Integrada para las personas mayores (ICOPE). Esta cooperación técnica facilitó la detección temprana del declive funcional en personas mayores, aportando herramientas basadas en la evidencia que fortalecen la capacidad del sistema de salud para responder a las necesidades de una población en proceso de envejecimiento.
Atención oportuna a los determinantes sociales y ambientales de la salud. La OPS contribuyó de manera decisiva a la agenda intersectorial contra el cambio climático y la contaminación del aire, impulsando acciones en regiones clave que beneficiaron a más de 9 millones de habitantes. Con el respaldo técnico de la OPS, se implementaron herramientas como AirQ+ y se promovió la Declaración de Santiago, consolidando la articulación entre sectores y posicionando la salud como eje central en las políticas ambientales.
Gestión de emergencias con respuesta rápida.
La OPS tuvo un papel estratégico en la habilitación del Centro de Operaciones de Emergencias en Chile, fortaleciendo la capacidad nacional de coordinación y respuesta ante desastres naturales.
Asimismo, la cooperación con la Embajada de Canadá, facilitada por la OPS, permitió consolidar un proyecto que garantizó una respuesta oportuna y un apoyo psicosocial efectivo para las comunidades afectadas, reforzando la resiliencia del sistema de salud frente a emergencias.


