El Presidente José Antonio Kast confirmó este lunes, en el marco de su primera Cuenta Pública, que enviará un proyecto de ley que busca fusionar los ministerios del Interior y la Segegob.
En su discurso, el mandatario anunció que en las próximas semanas presentará un proyecto que apunta en esa dirección con la intención de que ambas carteras se fusionen en “una sola estructura orgámica”.
Hay que mencionar que actualmente el ministro del Interior, Claudio Alvarado actúa también como vocero, luego de la salida de quien ejercía como portavoz de Palacio, Mara Sedini.
En esa línea, el jefe de Estado dijo que se convocará a una Comisión de Expertos para que propongan una “nueva estructura del Estado”.
“Una estructura ministerial más racional, que reduzca el número de carteras, elimine las superposiciones de funciones y reasigne los recursos”, precisó.
Kast dijo que “a partir de sus propuestas, enviaremos al Congreso las iniciativas que en el tiempo permitan concretar una reducción real y ordenada de ministerios”.
Alta Dirección Pública
“A casi 20 años de su creación, el Sistema de Alta Dirección Pública es la herramienta con que cuenta el Estado para que sus cargos directivos se llenen por mérito y no por cuoteo político”, precisó.
Señaló que como Gobierno valoran ese principio y “queremos protegerlo”, añadiendo que “el sistema, tal como funciona hoy, no responde a la agilidad que el país necesita”.
“Los concursos toman demasiado tiempo, las vacantes se acumulan, los cargos quedan por largos períodos en manos de suplencias y, en la práctica, se ha ido debilitando aquello que el ADP venía justamente a garantizar: liderazgos estables, idóneos y responsables al frente de las instituciones públicas”, explicó.
Agregó que el caso de la red de salud “ilustra con crudeza este problema”.
“Al asumir, encontramos que, de los 321 cargos que deben proveerse por esta vía en los servicios y hospitales del país, 184 estaban vacantes, la mayoría de ellas en las direcciones que conducen la gestión del día a día”, afirmó.
Mencionó que “vamos a evaluar y modernizar el Sistema de Alta Dirección Pública en su conjunto. Queremos un Estado conducido por directivos con nombre, con mandato y con responsabilidad sobre sus metas, porque el mérito en la función pública no es un trámite administrativo”.


