Dos horas al día de patio de luz natural, control de desplazamientos y uniformes de color naranjo son algunas de las medidas del nuevo régimen de máxima seguridad del Complejo Penitenciario La Serena, con el objetivo de reforzar el control penitenciario sobre internos de alta peligrosidad.
El subsecretario de Salud, Luis Silva, y el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, participaron en la presentación el nuevo régimen de Máxima Seguridad de dicha cárcel.
Esta prisión es una unidad concesionada con población masculina, femenina y una sección juvenil y que abarca a 2.691 personas privadas de libertad.
La medida se enmarca en el proceso de fortalecimiento de los regímenes de máxima seguridad y en el Plan de Infraestructura Penitenciaria, iniciativas que están enfocadas en modernizar el sistema carcelario, recuperar el control efectivo de los penales y avanzar hacia recintos más seguros, suficientes y con mayores estándares de reinserción.
Silva resaltó que el “sistema penitenciario es el último eslabón del circuito de la seguridad. Está la persecución, está la labor del Ministerio Público y de las policías, pero luego esas personas tienen que cumplir su condena y para eso el sistema penitenciario es absolutamente indispensable”.
En tanto, Pérez apuntó a que esto es un “esfuerzo en materia procedimental, equipamiento, infraestructura y tecnología, que nos permitirá tener un control de calidad sobre líderes de bandas criminales y estructuras de delincuentes transnacionales complejos”.
“Esperamos que este modelo de régimen de máxima seguridad intensificado se pueda seguir implementado en otros establecimientos penitenciarios del país, para un mejor control y, también, para que esta parte de la cadena de seguridad pública se vea fortalecida", explicó.
Estas son las características de la Máxima Seguridad del Complejo Penitenciario La Serena:
● Capacidad para 100 personas, entre imputados y condenados, con alto compromiso delictual.
● Está destinado a internos con un perfil criminógeno de alto compromiso delictual y con causas vinculadas al crimen organizado, bandas criminales y grupos de alta peligrosidad.
● Establece el uso obligatorio de vestimenta naranja, para diferenciar a esta población penal del resto del establecimiento.
● Incorpora el fortalecimiento de barreras físicas y elementos de seguridad pasiva, junto con sistemas de vigilancia y monitoreo electrónico permanente para reforzar el control al interior de los módulos.
● Contempla medidas especiales de control sobre los desplazamientos y la circulación interna, así como protocolos específicos para la gestión de visitas, encomiendas y comunicaciones, acordes al perfil de riesgo de esta población penal.
● El régimen diario considera 2 horas 15 minutos de patio con luz natural, uso diferenciado de patios en jornadas AM y PM, y traslados sin contacto con la población penal común con registro mediante Go-Pro y Circuito Cerrado de Televisión.


