El Presidente José Antonio Kast realizó una cadena nacional que usó para celebrar la aprobación de la Megarreforma, pero también para anunciar su Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) enfocada en combatir la amenaza más grave que enfrenta el país que “crece dentro de nuestra patria”.
Luego de agradecer la aprobación de la Megarreforma en el Congreso, el mandatario apuntó a la reconstrucción, indicando que “gracias a esta ley, que presentamos en Lirquén entre las cenizas que dejaron los incendios de Biobío, los chilenos podemos mirar con optimismo y esperanza hacia el futuro”.
“Lo podrán hacer las miles de familias que sufrieron con los incendios en Biobío, Ñuble y Valparaíso, que ahora contarán con los fondos necesarios para continuar con la reconstrucción. Lo podrán hacer también las más de 900 mil personas que buscan empleo y que ahora, gracias al crecimiento y la inversión, podrán tener más oportunidades. Y asimismo lo harán cientos de empresarios, emprendedores e inversionistas que estaban esperando el momento para volver a confiar en Chile y comprometerse con una economía más competitiva, reglas claras y regulaciones menos complejas que permitan generar empleo y valor”, precisó.
Seguridad
El jefe de Estado apuntó a que el crecimiento no tiene sentido si “una madre no puede caminar tranquila por la calle sin temor a que la asalten. Vivir sin miedo es un derecho humano y es una de las primeras, y más importantes obligaciones, que tiene cualquier Estado”.
“Durante mucho tiempo pensamos la seguridad de la Nación mirando hacia afuera de nuestras fronteras. Hoy sabemos que la amenaza más grave que enfrenta Chile crece dentro de nuestra Patria”, mencionó.
Kast destacó el rol del Ministerio de Seguridad al mando de un plan operativo ordenado en tres ejes: prevención, recuperación del control territorial y fortalecimiento institucional.
“Los resultados, aunque preliminares, ya empiezan a materializarse. Al 26 de julio, los homicidios bajaron 18,7%, 112 víctimas menos que hace un año. Los secuestros confirmados por la PDI cayeron un 45%. Los robos violentos disminuyeron en más de 7 mil casos. Los ingresos irregulares por nuestras fronteras cayeron 86,5%. La violencia en la Macrozona Sur bajó 18,8%. Y la incautación de droga aumentó 60%”, afirmó.
Dijo que “hoy damos un paso adicional para recuperar la seguridad en nuestro país que marcará un antes y un después, tal como nos comprometimos en campaña. Vamos a perseguir, capturar, juzgar y condenar a todos los que buscan destruir nuestra sociedad. Seremos implacables. No habrá excusas ni treguas”.
El mandatario señaló que se mantendrá el despliegue policial permanente en los 50 barrios más críticos que contempla copamiento, patrullaje y tecnología.
“Nuestras siete áreas de gestión no persiguen delitos aislados: persiguen organizaciones completas, en su liderazgo, en su territorio y en su dinero. Vamos a perseguir a los que dirigen una banda, a sus ayudantes, encubridores, cómplices y testaferros, uno por uno. Nadie se va a esconder detrás de un menor de edad, de un abogado o de un domicilio falso”, apuntó.
Anunció que se ampliará el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, “para que la policía tenga el tiempo que necesita para detener a los culpables”.
En esa línea, indicó que “vamos a ampliar la retención migratoria ilegal y la capacidad de expulsión efectiva de quien no tiene derecho a estar en Chile. Vamos a identificar y perseguir a los prófugos de la justicia que llevan mucho tiempo al margen de la ley. Y vamos a seguir reforzando el control de nuestras fronteras con zanjas, drones y monitoreo tecnológico permanente, para que nadie entre a Chile por donde no corresponde”.
“Tercero, juzgar con todo el peso de la ley. El carabinero, el policía, gendarme o integrante de alguna de las ramas de las Fuerzas Armadas que actúe en legítima defensa, defendiendo su vida o la de un tercero, no va a ser tratado por la ley como si fuera el delincuente. Una barricada, un vehículo cruzado en una calle o un obstáculo intentando bloquear la calle ilegalmente podrá ser un delito. Y quien reclute a un niño para que dispare, transporte droga o vigile una esquina, va a enfrentar todo el peso de la ley, agravado y sin atenuantes”, sostuvo.
También dijo que se condenará sin beneficios, anunciando el envío de una reforma constitucional que “consagre, sin ambigüedad, que proteger la seguridad de las personas es un deber del Estado, y que nos permitirá tener un marco de acción mucho más amplio y herramientas más efectivas para combatir el crimen. Pertenecer a una organización criminal va a ser, por sí solo, un delito con penas agravadas. El narcotraficante que sigue dando órdenes desde la cárcel se va a someter a un régimen penitenciario especial que se lo impida. Y los bienes del crimen organizado van a ser decomisados y destruidos por una nueva agencia del Estado, sin excusas ni demoras”.
“El mensaje es claro y directo: los chilenos van a recuperar su libertad, y los delincuentes y narcotraficantes la perderán para siempre. Por primera vez, el Estado va a decir en su propia Constitución que proteger a su gente no es una opción más, sino una obligación. Será un mandato que ningún gobierno, de ningún color, podrá desconocer”, plasmó el mandatario.
ACOT
Kast indicó que instruyó al ministro de Seguridad, Martín Arrau, para que “junto al Congreso saquen adelante esta Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) en el menor tiempo posible. Si para generar las condiciones que nos permitan reactivar la economía nos tomamos cuatro meses, espero que antes de navidad aprobemos todas las herramientas que nos permitirán recuperar nuestra libertad de manos de los delincuentes”.


