Miércoles 14 De Octubre De 2026
Informar, analizar, anticipar
Economía

Ley de apuestas en línea en Chile: lo que cambiaría para el usuario en autoexclusión, impuestos y publicidad

Ley de apuestas en línea en Chile: lo que cambiaría para el usuario en autoexclusión, impuestos y publicidad

Compartir

NATUS
infogate
Chile Farma

Cuando se habla del proyecto de ley que busca regular las apuestas en línea, el debate suele quedarse en la recaudación o en los bloqueos de sitios. Casi nunca se explica qué cambiaría para la persona que está al otro lado de la pantalla. Revisé lo que se ha informado sobre el texto y separé lo que ya está propuesto de lo que sigue en el terreno de la incertidumbre.

Un mercado que funciona sin una ley propia

Según la cobertura de Focus Gaming News, la iniciativa fue ingresada en marzo de 2022 y se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado. En mayo de 2026 el Gobierno le dio suma urgencia, lo que obligaba a avanzar en un plazo de 15 días. El texto apunta a ordenar una industria que, hasta ahora, opera sin normativa específica en el país.

El contexto judicial explica la presión. En 2023 y de nuevo en 2025, la Corte Suprema calificó como ilegal la operación de varias casas de apuestas en línea sin autorización y ordenó bloquear sus sitios. Sin embargo, muchas plataformas siguieron accesibles mediante nuevos dominios. El resultado es un escenario en que las reglas existen en el papel, pero el usuario no siempre sabe qué protección real tiene.

Cuidado con las réplicas y los sitios clonados

Los bloqueos y los cambios de dominio abren un espacio para el fraude, un riesgo que la futura regulación busca reducir al exigir que solo operen plataformas inscritas y fiscalizadas. Una réplica de un sitio conocido puede pedir datos personales o de pago y desaparecer. Conviene escribir la dirección a mano en lugar de seguir enlaces recibidos por mensajería, desconfiar de quien promete resolver un bloqueo y no compartir nunca códigos de verificación ni la clave del banco.

Qué significa hoy para quien usa estas plataformas

Mientras el proyecto no se convierta en ley, el usuario sigue en un terreno gris, sin registro de autoexclusión ni supervisión específica. Ya lo planteó INFOGATE al preguntarse si son casas de apuestas confiables pese al bloqueo: estar o no autorizado localmente no equivale a ser seguro o inseguro, pero sí cambia lo que uno puede reclamar si algo sale mal.

Por eso, antes de abrir una cuenta conviene leer con calma las condiciones de cualquier plataforma. Quien consulte una ficha informativa, como la ficha sobre el código promocional Betano, debería tomarla como un resumen que hay que contrastar con los términos publicados por el propio operador, y recordar que ningún sitio de comparación reemplaza la lectura de esos términos ni otorga garantías sobre el pago de retiros o la protección de datos.

También ayuda hacerse tres preguntas sencillas: ¿quién es la empresa titular y dónde está constituida?, ¿cómo se pueden pedir límites de depósito o cierre de cuenta?, ¿qué pasa con mi saldo si el sitio se bloquea? Si una plataforma no responde con claridad a alguna de ellas, es una señal de alerta.

Lo que propone el proyecto

Las medidas informadas se pueden agrupar en tres bloques. El primero es el de las licencias. Las plataformas autorizadas deberían constituirse legalmente en Chile, transparentar el origen de sus fondos e identificar a sus accionistas, y pasarían a ser entidades obligadas a reportar operaciones sospechosas. La actual Superintendencia de Casinos de Juego se transformaría en la Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar, con acceso remoto en tiempo real a las operaciones.

El segundo bloque es el del juego responsable. El proyecto crea un Registro Nacional de Autoexclusión, para que una persona pueda pedir que se le impida jugar, e incorpora restricciones publicitarias para evitar campañas dirigidas a menores de edad. Es la parte que más directamente toca al usuario, porque convierte en un derecho exigible lo que hoy depende de la buena voluntad de cada operador.

El tercero es el tributario. Se propone un impuesto específico del 20% sobre los ingresos brutos del juego, además de gravámenes asociados al financiamiento del deporte y de programas de juego responsable, y un impuesto del 15% sobre las ganancias que los usuarios retiren. Para el jugador, esto último es un cambio concreto que conviene tener presente.

Lo que falta por saber

Los detalles pueden cambiar durante la discusión en particular. Las cifras de impuestos, los plazos del período de transición para operadores que hayan funcionado sin autorización y el alcance de las restricciones publicitarias aún pueden modificarse. Lo prudente es seguir la tramitación en el sitio del Senado y esperar a la ley publicada antes de dar nada por definitivo. Hasta entonces, la mejor protección sigue siendo la información: saber quién opera una plataforma, qué condiciones impone y cómo se pide ayuda si el juego deja de ser un pasatiempo.

Juego responsable

Este contenido es solo para mayores de 18 años. Jugar puede generar dependencia: fije límites de tiempo y de dinero, no intente recuperar pérdidas y no use dinero destinado a gastos esenciales. Si siente que perdió el control, puede buscar orientación de la Corporación Jugadores Responsables o acudir a Jugadores Anónimos Chile.