El Cuerpo de Infantería de Marina (IM) de la Armada conmemoró sus 208 años de historia en una ceremonia realizada en dependencias del Fuerte Aguayo, comuna de Concón.
La actividad estuvo presidida por el Comandante en Jefe de la Armada, almirante Fernando Cabrera, y reunió a autoridades navales, personal en servicio activo y en retiro, además de invitados especiales.
En la ceremonia, el Comandante General del Cuerpo de Infantería de Marina, contraalmirante IM Daniel Opazo, destacó el legado histórico de la especialidad, su evolución a lo largo de más de dos siglos y la permanente vigencia de las capacidades anfibias que caracterizan a los “soldados del mar”.
Recordó que los orígenes de la Infantería de Marina están estrechamente ligados a los inicios de la Armada de Chile y a la necesidad de contar con una fuerza militar capaz de combatir tanto en el mar como en tierra.
Asimismo, resaltó que aquella visión estratégica continúa vigente en la actualidad, permitiendo a la institución proyectar poder naval desde el mar y responder con rapidez ante los requerimientos de la defensa nacional.
El oficial también valoró el rol que desempeñan actualmente los infantes de marina en el apoyo a la comunidad ante catástrofes naturales, emergencias y estados de excepción constitucional, recordando su participación en terremotos, incendios forestales, emergencias sanitarias y despliegues en la Macrozona Sur.
Enfatizó que la condición de “fuerza lista para actuar” constituye uno de los principales atributos de la Infantería de Marina, destacando su capacidad de despliegue oportuno, flexibilidad operativa y alto grado de entrenamiento para enfrentar escenarios complejos y cambiantes.
“La capacidad anfibia sigue siendo nuestro sello. Somos el brazo armado que une el mar con la tierra, la vanguardia en zonas costeras y la fuerza que puede ser desplegada rápidamente donde otros no pueden llegar. En definitiva, somos la punta de lanza del poder naval de Chile”, expresó.
Asimismo, destacó los avances institucionales en materias de formación y liderazgo, además de la consolidación de una fuerza moderna, profesional y altamente capacitada para enfrentar los desafíos de la guerra contemporánea y las nuevas exigencias operacionales.
Finalmente, el contraalmirante Opazo rindió homenaje a los Infantes de Marina en condición de retiro, reconociendo su legado y contribución al desarrollo del cuerpo, y agradeció el compromiso de quienes actualmente integran sus filas y de sus familias.
La ceremonia concluyó con una renovación simbólica del compromiso de las nuevas generaciones de los “Soldados del Mar” con los valores de fortaleza, lealtad, disciplina y sacrificio que han caracterizado al Cuerpo de Infantería de Marina durante sus 208 años de existencia, reafirmando su condición de fuerza moderna, expedicionaria y permanentemente preparada para servir a Chile.


