Un grupo de senadores, encabezado por la presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez (RN), viajaron a Punta Arenas con motivo de los 183 años de la toma de posesión del Estrecho de Magallanes, reafirmando la soberanía chilena sobre la zona, la libre navegación y el cumplimiento de los tratados internacionales, junto con el compromiso del Estado con el desarrollo de Magallanes y la zona austral.
La presencia de los parlamentarios de distintos partidos políticos se produce en el marco de la conmemoración de la posesión del Estrecho de Magallanes y en medio de una serie de declaraciones de autoridades políticas y militares argentinas que relativizan la soberanía chilena de la zona.
Núñez junto a Ximena Órdenes, Gastón Saavedra y Rodolfo Carter y Karim Bianchi, reiteran que el Estrecho “forma parte del territorio nacional y se encuentra bajo el control y la soberanía exclusiva de Chile, dentro de los límites establecidos por los tratados vigentes. Su gobierno, administración y resguardo corresponden al Estado de Chile, con pleno respeto de sus obligaciones internacionales”.
En la declaración, recuerdan los tratados de 1881 y de 1984 suscritos entre Chile y Argentina, reafirmando que el artículo 10 del Tratado de Paz y Amistad obliga al país trasandino a “mantener, en cualquier tiempo y circunstancia, el derecho de los buques de todas las banderas a navegar en forma expedita y sin obstáculos a través de sus aguas jurisdiccionales hacia y desde el Estrecho de Magallanes”, lo cual está contemplado en el artículo 35, letra c, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Los senadores también precisan que “reafirmamos nuestra voluntad de fortalecer la cooperación y la buena vecindad sobre la base del respeto recíproco, la certeza jurídica y el estricto cumplimiento de los tratados”.
Además, insisten en que esta conmemoración “exige asumir un compromiso sostenido con el futuro de Magallanes y de la zona austral. El desarrollo regional, la conectividad y el bienestar de sus habitantes deben ocupar un lugar permanente en las decisiones nacionales”, como también el de promover “una mayor presencia del Estado y, desde el Senado, fortaleceremos nuestro trabajo territorial”.
Incluso se comprometen a que en la discusión del Presupuesto Nacional, “haremos presente la necesidad de asegurar el mantenimiento, la renovación y el fortalecimiento de las capacidades estratégicas necesarias para la vigilancia y el resguardo de los espacios soberanos de Chile, de conformidad con los tratados vigentes”.
“Estas capacidades deben contribuir a garantizar la seguridad y la libertad de navegación, la conectividad nacional y el normal desenvolvimiento del comercio marítimo internacional, incluida la actividad de los operadores privados y el derecho de los habitantes de Punta Arenas y de la Región de Magallanes a comerciar de manera libre y expedita. Lo anterior no admite interpretaciones que desnaturalicen ese régimen ni dilaciones en su cumplimiento”, mencionan.
Finalmente, los senadores le enrostran a Argentina que “el respeto a la palabra empeñada constituye una base esencial de la confianza entre las naciones. Conforme al principio pacta sunt servanda, los tratados vigentes obligan a las partes y deben ser cumplidos íntegramente y de buena fe”.


