- A través de la iniciativa Donación 2.0, equipos que cumplieron su primera etapa de uso en Defontana fueron entregados a estudiantes de seis establecimientos educacionales de Chile, para apoyar sus estudios y proyectos.
Un computador que deja de utilizarse en una empresa puede convertirse en una herramienta clave para el aprendizaje y el desarrollo profesional de un estudiante. Con esa convicción, la Fundación Defontana realizó el pasado jueves una nueva entrega de equipos a jóvenes de educación técnico-profesional, en el marco de Donación 2.0, una iniciativa que busca extender la vida útil de los notebooks de la compañía y ponerlos al servicio de nuevas oportunidades educativas.
En esta ocasión, seis estudiantes de distintos establecimientos educacionales de Chile recibieron computadores portátiles de manos de líderes y colaboradores de Defontana. La iniciativa busca contribuir a reducir las brechas de acceso a la tecnología, entregando herramientas digitales que fortalezcan las competencias de los jóvenes, apoyen sus procesos de aprendizaje y amplíen sus oportunidades de inserción en el mundo laboral.
“Cada estudiante tiene una historia, un talento y un camino por construir. A veces, lo que falta son las oportunidades, y esta es una de las formas en que queremos contribuir. Estamos muy felices de reconocer las ganas y el esfuerzo de estos jóvenes, y de seguir acompañándolos en su desarrollo”, concluyó Ximena Mánquez, directora de Fundación Defontana.
La entrega se realizó en las oficinas de Defontana, en una ceremonia que reunió a estudiantes, docentes, representantes de establecimientos educacionales y colaboradores de la compañía. La jornada también contempló la entrega del Premio Alumno en Excelencia en Certificación 2026, reconocimiento que destaca el talento, la perseverancia y el compromiso de estudiantes que buscan fortalecer sus competencias y avanzar en su formación.
“Estamos muy orgullosos del crecimiento de la Fundación Defontana. Se ha construido paso a paso y hoy está contribuyendo de manera concreta en educación. Queremos que ese impacto llegue a muchas más zonas del país. Tenemos por delante un tremendo desafío y estamos comprometidos con seguir avanzando”, afirmó Diego González, CEO de Defontana.
Una ceremonia para reconocer el esfuerzo y abrir nuevas oportunidades
Uno de los momentos destacados de la jornada fue el reconocimiento a Javiera Carrasco Bustamante, estudiante del Liceo Bicentenario Comercial Molina Lavín, quien recibió el Premio Alumno en Excelencia en Certificación 2026. El galardón distingue a estudiantes que sobresalen no solo por sus resultados, sino también por su esfuerzo, perseverancia, compromiso y trayectoria.
Su reconocimiento permitió, además, poner en valor el trabajo y la dedicación de todos los estudiantes que participaron en esta edición. A través de sus postulaciones, la Fundación conoció historias de jóvenes que representan a sus comunidades educativas y que, desde sus propias experiencias, reflejan los desafíos y las aspiraciones de quienes buscan construir un mejor futuro a través de la educación.
De esta manera, tanto Donación 2.0 como el Premio Alumno en Excelencia en Certificación 2026 reflejan el compromiso de Fundación Defontana con una educación más equitativa, acercando herramientas y oportunidades que contribuyan al desarrollo de los estudiantes técnico-profesionales y a su preparación para los desafíos del mundo laboral.


