Miércoles 20 De Mayo De 2026
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Desde Arica a Chiloé: los gestores y recicladores de base que están cambiando la cultura ambiental en las regiones de Chile

Desde Arica a Chiloé: los gestores y recicladores de base que están cambiando la cultura ambiental en las regiones de Chile

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  • En el Día Mundial del Reciclaje, cuatro historias desde distintos puntos del país muestran que el cambio es posible cuando hay compromiso local, colaboración y visión de largo plazo.

Mientras las cifras nacionales de reciclaje siguen representando un desafío para el país, en distintas regiones del país hay personas que trabajan día a día para revertir esa realidad. Desde el desierto de Atacama hasta el archipiélago de Chiloé, gestores, recicladores de base, emprendedores y organizaciones comunitarias están construyendo soluciones concretas frente a uno de los principales desafíos ambientales del país.

En la Región de Arica y Parinacota, la tasa de reciclaje de residuos sólidos no peligrosos llega apenas al 0,9%, una de las más bajas del país. En ese contexto, Pablo Vicente y Jennifer Alvarado fundaron Recycling Pet en 2019, una empresa que instala contenedores en condominios, plazas y juntas de vecinos para recuperar plástico PET y vidrio.

"Queremos que la gente entienda que el reciclaje no empieza ni termina en nosotros como empresa, sino en cada decisión de consumo", señalan. Para ellos, el objetivo va más allá de los números: sueñan con una Arica donde separar residuos sea una práctica cotidiana en cada hogar y no una tendencia pasajera.

Por otro lado, en la Región de Coquimbo, solo el 4,5% de los residuos se recicla. Hace más de seis años, César Díaz decidió apostar por cambiar esa cifra y fundó Reciclajes Díaz en Ovalle, empresa que hoy da trabajo a ocho personas y se especializa en la recuperación de cartón, vidrio, plásticos, metales y, especialmente, PET.

Para César, el reciclaje tiene una dimensión que va más allá de lo ambiental. "Es una forma de aportar al barrio, de darle sentido al esfuerzo diario. No se trata solo de limpiar, sino de construir un entorno más digno para todos", afirma. Su trabajo refleja el potencial del reciclaje inclusivo, donde los gestores de residuos son protagonistas del cambio en sus comunidades.

Con alrededor del 20,9% de reciclaje domiciliario, la Región del Biobío está sobre el promedio nacional, pero el desafío sigue siendo enorme. Alejandro Oportus, ingeniero en prevención de riesgos y gestor de residuos desde hace una década a través de Replast, trabaja en San Pedro de la Paz y Chiguayante instalando contenedores en viviendas, colegios y negocios para recuperar PET, cartón, latas y HDPE.

Su labor no está exenta de dificultades: pese a haber presentado proyectos a la municipalidad local, aún no recibe respuesta ni apoyo concreto. Aun así, sigue adelante. "El esfuerzo de hoy es la recompensa de mañana. Soñamos con una sociedad más consciente, responsable de sus residuos y comprometida con la tarea de reciclar", dice.

En la capital los esfuerzos por reciclar no se quedan atrás. En la zona de Peñalolén alto, Salvador Allendes, de 61 años,lleva cuatro décadas en el rubro. Para él lo que comenzó como un trabajo “con el tiempo se convirtió en una convicción; que recuperar materiales no es solo un oficio, sino una forma de ser parte de la economía circular y de evitar que los vertederos sigan creciendo”. Desde su emprendimiento R Tres Más Vida, integrado a una cooperativa de recicladores de la comuna, Salvador ha aprendido a valorizar lo que otros descartan: sabe cuánto tarda en degradarse un plástico, cuánto un vidrio, qué significa recuperar cartón y papel. Para él, “el planeta no es desechable", por eso se esfuerza no sólo en ir recolectando, sino en seguir aprendiendo.

Chiloé: una isla que despierta al reciclaje

En el extremo sur, la situación es más crítica: en la provincia de Chiloé apenas el 10% de los residuos se recupera, y solo el 3% del PET generado logra reciclarse. Patricia Aguilar fundó Nova Terra Reciclajes en 2021, motivada por "la necesidad y la convicción de reparar, en la medida de lo posible, el daño que hemos hecho a la naturaleza".

Con un equipo de cuatro personas y alianzas activas con ocho de las diez municipalidades de la provincia, Nova Terra logró recuperar 31.394 kilos de PET durante 2024. Un resultado especialmente significativo si se considera la distancia entre localidades, los altos costos logísticos y la infraestructura aún muy limitada del territorio. "En Chiloé el reciclaje está recién despertando. La comunidad es colaborativa y eso hace que, poco a poco, los cambios empiecen a notarse", destaca Patricia.

Para Mayling Yuen, directora de La Ciudad Posible, institución que busca -entre otros objetivos- fortalecer las cadenas locales de reciclaje y mejorar las condiciones de trabajo de los gestores de residuos en distintas comunas del país, “este tipo de iniciativas son fundamentales para demostrar que el reciclaje puede ser un hábito permanente y no solo una tendencia pasajera. Nuestro desafío es acompañar y fortalecer a quienes están construyendo soluciones locales, facilitando el servicio de reciclaje conectado con las necesidades de la comunidad y con impacto real en la calidad de vida de los habitantes y ecosistemas".

Las cifras nacionales de reciclaje siguen siendo un desafío estructural que requiere políticas públicas, infraestructura y educación ambiental a gran escala. Pero mientras eso ocurre, el trabajo de cientos de gestores, recicladores de base y de los municipios muestran que el cambio ya comenzó, y que está siendo impulsado, región a región, por quienes ven en el reciclaje una real opción no solo de trabajo sino de cuidado del medio ambiente.