La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, visitó el Centro Diurno Comunitario de Ñuñoa, que reúne a personas mayores, desde donde entregó recomendaciones preventivas frente al sistema frontal que afectará a gran parte del país y reforzar la importancia de que las familias se anticipen para proteger especialmente a quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.
La ministra recordó que una emergencia climática no impacta de la misma forma a todas las personas, ya que quienes presentan dependencia funcional, dificultades de movilidad o viven sin redes de apoyo suelen enfrentar mayores riesgos frente a cortes de suministro, bajas temperaturas o problemas de desplazamiento, por lo que la preparación temprana resulta fundamental.
En Chile viven más de 3,6 millones de personas de 60 años o más, de las cuales cerca de 800 mil presentan algún grado de dependencia funcional y más de 1,6 millones viven en hogares unipersonales.
A lo anterior se suman casi 2,7 millones de personas adultas con discapacidad y cerca de 1,5 millones de personas en situación de dependencia, muchas de las cuales requieren apoyos específicos para enfrentar una emergencia.
La actividad se desarrolló en el Centro Diurno Comunitario de Ñuñoa, uno de los 184 centros de este tipo que funcionan en las 16 regiones del país y que hoy benefician a más de 11 mil personas mayores, promoviendo su autonomía, funcionalidad y permanencia en sus comunidades.
Estos espacios representan también una red de apoyo relevante para acercar información preventiva y fortalecer el cuidado comunitario frente a situaciones de emergencia.
Destacó que el gobierno ya tomó medidas para adelantarnos y prevenir de la mejor forma posible los efectos de la emergencia climática.
"El Estado está desplegado, coordinado y preparado para enfrentar el sistema frontal que afectará a varias regiones de nuestro país. Por eso, hemos decretado Emergencia Preventiva en 10 regiones de Chile. El Estado se adelanta y llega a tiempo: nuestras autoridades estarán realizando un monitoreo constante, con presencia de autoridades en las zonas que lo requieran", apuntó.
No obstante, enfatizó el rol de las personas para prepararse y cuidarse, cada una en sus entornos, y llamó a las familias a estar adoptar medidas prácticas para enfrentar de mejor manera el sistema frontal.
Entre ellas, revisar las condiciones de la vivienda, contar con medicamentos suficientes, mantener un kit básico de emergencia, cargar teléfonos celulares, disponer de linternas y radios a pilas, y mantener contacto permanente con familiares, vecinos o personas de confianza, especialmente cuando se trata de personas mayores que viven solas o personas con discapacidad que requieren apoyo para evacuar o movilizarse.
"Cuando hablamos de prepararnos para una emergencia, hablamos de cuidar a las personas. Hay adultos mayores que viven solos, personas con discapacidad que necesitan apoyos para movilizarse y familias que requieren organizarse con anticipación. Por eso queremos invitar a todos a prepararse desde hoy, porque una llamada a tiempo, revisar los medicamentos o coordinar una red de apoyo puede marcar una diferencia”, señaló la ministra.
Finalmente, la ministra reiteró que la preparación frente a emergencias es una responsabilidad compartida entre el Estado, los municipios, las comunidades y las propias familias.
En ese contexto, llamó a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a reforzar las redes de apoyo con vecinos, familiares y personas cercanas que puedan requerir ayuda durante los próximos días.


