- En una entrevista realizada en agosto de 2026 por Apuesta Legal Chile, el Managing Partner de Gaming Law LATAM analizó el escenario que atravesaba el país en materia de apuestas online y planteó la necesidad de avanzar hacia una legislación específica que entregue mayor claridad al sector.
En medio de la discusión sobre la tributación de las plataformas de apuestas online y con el proyecto que busca regular esta actividad en tramitación en el Senado, Apuesta Legal Chile conversó a inicios de agosto del presente año con Carlos Fonseca, Managing Partner de Gaming Law LATAM y especialista en derecho del juego en América Latina.
La fecha de la conversación resulta relevante para contextualizar sus declaraciones, dado que su análisis responde al escenario regulatorio y tributario existente durante ese mes.
Al momento de la entrevista, uno de los elementos analizados era la coexistencia de obligaciones de registro y tributación ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) para plataformas extranjeras, junto con actuaciones destinadas a impedir o bloquear el acceso a determinadas plataformas. Apuesta Legal Chile señalaba entonces que 25 plataformas se habían inscrito voluntariamente en el régimen de IVA.
Para Fonseca, esta situación evidenciaba una “notoria incoherencia regulatoria” y tenía su origen en un problema más amplio: la falta de un marco integral que determine expresamente bajo qué condiciones pueden ofrecerse los juegos de apuestas remotos, qué autoridad debe supervisarlos y cuáles son las obligaciones de los operadores.
Una legislación específica para el juego online
Según el especialista, parte de la complejidad del escenario chileno se explica porque se ha buscado abordar esta actividad mediante interpretaciones administrativas y judiciales, mientras todavía falta una definición legislativa específica.
Fonseca sostuvo que la solución pasa por avanzar en una legislación para los juegos de apuestas remotos que aborde de forma conjunta aspectos como la autorización de operadores, supervisión, protección al jugador, prevención del lavado de activos, publicidad y tributación.
Dentro de esa discusión, planteó además la necesidad de distinguir dos materias relacionadas, pero diferentes: cómo debe regularse la actividad y cómo debe tributar.
A su juicio, establecer las condiciones para permitir y supervisar los juegos de apuestas online corresponde a un debate regulatorio, mientras que determinar el mecanismo impositivo adecuado requiere considerar las características económicas propias de esta actividad.
El debate sobre el modelo tributario
Uno de los puntos abordados durante la entrevista fue la aplicación del IVA al juego online.
Fonseca explicó que una apuesta no funciona económicamente de la misma manera que un servicio digital convencional, porque el dinero apostado no constituye en su totalidad un ingreso para la empresa: una parte retorna a los jugadores a través de premios.
Desde esa perspectiva, sostuvo que aplicar el IVA sobre el importe completo de las apuestas puede generar distorsiones y señaló que diferentes jurisdicciones con regulación específica utilizan impuestos calculados sobre el Gross Gaming Revenue (GGR), que corresponde, esencialmente, a la diferencia entre las apuestas recibidas y los premios pagados.
El especialista aclaró que su planteamiento no implica necesariamente descartar un impuesto específico para esta actividad. Si el Estado determina que existe una justificación para establecerlo —por ejemplo, para financiar los costos asociados a la regulación, supervisión y fiscalización—, considera técnicamente más apropiado que se calcule sobre el GGR.
También llamó a evaluar de manera conjunta la carga que pueden representar los distintos impuestos, tasas, derechos de licencia y demás costos que recaigan sobre los operadores regulados.
Regulación, competencia y canalización
Otro de los conceptos destacados por Fonseca es la canalización, es decir, qué porcentaje de los jugadores y de la actividad se mantiene dentro del mercado regulado.
Según explicó, tanto una carga tributaria demasiado elevada como requisitos regulatorios difíciles de cumplir pueden reducir los incentivos para que operadores y usuarios participen en el mercado formal. Por esa razón, considera que la política tributaria no debería analizarse de manera aislada de las condiciones de acceso y funcionamiento que establezca la futura regulación.
Al referirse específicamente al proyecto chileno que se encontraba en el Senado al momento de la entrevista, Fonseca manifestó reparos frente a una eventual combinación de tributación elevada, acceso limitado al mercado y exigencias que, desde su perspectiva, podrían afectar la capacidad del sistema para atraer operadores hacia un entorno regulado.
El especialista también se mostró contrario a modelos que generen monopolios, oligopolios o barreras artificiales de entrada, así como a sistemas en los que las oportunidades de obtener una licencia estén disponibles únicamente en determinados períodos.
Las prioridades que plantea para Chile
Mirando hacia el diseño de una futura regulación, Fonseca identificó tres aspectos que, a su juicio, Chile debería priorizar: facilitar la entrada al mercado regulado de operadores serios, establecer una carga tributaria razonable y competitiva, y concentrar las exigencias regulatorias en ámbitos como la protección al jugador, la integridad, la prevención del lavado de activos y el juego responsable.
Para el especialista, el éxito de un futuro marco normativo debería evaluarse no solamente a partir de su capacidad de recaudación, sino también considerando su nivel de canalización, competencia y protección efectiva de los usuarios.
Las declaraciones de Fonseca fueron recogidas por Apuesta Legal Chile a inicios de agosto, como parte de una entrevista destinada a analizar el escenario regulatorio y tributario existente durante ese período y las alternativas que, desde su experiencia en otros mercados, podrían considerarse en la discusión legislativa chilena.


