Esta una forma concreta de Corrupción Blanda, y nos referimos a la reincorporación de es autoridades que han dejado sus cargos por problemas de gestión y respaldados con informe de Contraloría que documenta las faltas como en el caso de las ex ministras Natalia Duco y Trinidad Steinert (aun no se sabe si le dan un premio como una agregada de algo).
Pero no importa el nivel de la falta porque dejan el cargo y salen por las puertas de La Moneda con ceremonia y todo, pero casi inmediatamente entran por la gatera de Palacio, como una burla a la probidad y a la Recta República que de recta le queda poco y nada.
Y este problema de ex que vuelven al Poder con siempre jugosos sueldos, no es un problema de este gobierno, sino que se repite en casi todas las administraciones, claro que nunca se había visto que los que salen se van al entorno directo del Presidente como es el Segundo Piso, donde se supone esta el cerebro del Gobierno de turno y no es un escondrijo para recibir a los "castigados", por lo tanto esta medida degrada el rol del Segundo Piso.
El 18 de febrero de 2019 el ahora Presidente Kast posteó: "No podemos permitir que la corrupción siga impune en Chile. Aunque algunos Diputados o partidos quieran evitarlo, vamos a seguir denunciando a los corruptos, caiga quien caiga".
Si un ministro o cualquier funcionario del aparato del Estado es sancionado por alguna falta, si un parlamentario es investigado por corrupción debe dejar el cargo por lo menos hasta que termine la investigación y esto también es seguridad, seguridad para el Estado para que no se siga corrompiendo y siga enquistándose el crimen organizado.
La corrupción es la puerta de entrada al crimen organizado.


