- Los tratamientos oncológicos pueden afectar la fertilidad de las mujeres, pero no necesariamente impiden un embarazo futuro. Especialistas destacan la importancia de evaluar las opciones de preservación de óvulos antes de comenzar las terapias, y de planificar la maternidad una vez superada la enfermedad.
Recibir un diagnóstico de cáncer obliga a concentrar las decisiones en una prioridad inmediata: tratar la enfermedad. Sin embargo, para muchas mujeres en edad reproductiva también surge una pregunta que puede quedar relegada a segundo plano: ¿podré ser madre después del tratamiento?
La interrogante cobra especial relevancia en cánceres que pueden presentarse durante la edad reproductiva. En Chile, por ejemplo, el cáncer de mama es el tumor más diagnosticado entre las mujeres: las estimaciones de GLOBOCAN 2022 registraron 5.640 nuevos casos, equivalentes a cerca del 21% de todos los diagnósticos de cáncer femenino en el país.
Los avances médicos y las mayores posibilidades de supervivencia han abierto una nueva conversación sobre la calidad de vida después del cáncer. En ese escenario, la fertilidad adquiere especial relevancia, considerando que tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia y determinadas cirugías pueden comprometer la capacidad reproductiva de manera temporal o permanente.
El impacto depende de distintos factores, como la edad de la paciente, el tipo de cáncer, las terapias utilizadas y su reserva ovárica previa. Por ello, las recomendaciones internacionales apuntan a incorporar la salud reproductiva desde el momento del diagnóstico, especialmente cuando existe el deseo de tener hijos a futuro. La actualización de las guías de la American Society of Clinical Oncology (ASCO), publicada en 2025, recomienda evaluar el riesgo reproductivo y conversar sobre preservación de la fertilidad antes de comenzar el tratamiento oncológico, pero también incorporar esta materia durante el seguimiento de quienes ya superaron la enfermedad.
“Cuando una mujer recibe un diagnóstico de cáncer, la prioridad siempre será tratar la enfermedad, pero eso no significa que deba renunciar a su proyecto de maternidad. Lo importante es que conozca sus alternativas antes de comenzar el tratamiento, porque en muchos casos podemos tomar medidas para preservar su fertilidad”, explica la doctora Abril Salinas, especialista en medicina reproductiva de IVI Fertility Chile y presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva, Socmer.
Una de las principales alternativas es la vitrificación de ovocitos, procedimiento que permite extraer y congelar óvulos antes de iniciar terapias que puedan afectar la función ovárica. “La vitrificación nos permite conservar óvulos para intentar utilizarlos en el futuro. Sin embargo, es importante entender que no garantiza un embarazo. Su principal beneficio es mantener abierta una posibilidad reproductiva que podría verse comprometida por el tratamiento oncológico”, señala la especialista de IVI Fertility.
¿Qué ocurre después de superar el cáncer?
No haber preservado óvulos antes del tratamiento tampoco significa necesariamente que la maternidad sea imposible. Algunas mujeres mantienen su función ovárica y pueden conseguir un embarazo espontáneo, mientras que otras podrían requerir técnicas de reproducción asistida, dependiendo de su situación clínica.
En estos casos, la evaluación de la reserva ovárica y el trabajo coordinado entre oncólogos y especialistas en fertilidad resultan fundamentales para determinar las alternativas disponibles. “No existe un plazo único para buscar un embarazo después de un cáncer. Cada caso debe evaluarse según el diagnóstico, los tratamientos recibidos y el riesgo de recurrencia. Lo fundamental es que la paciente cuente con la autorización de su equipo oncológico y pueda planificar su maternidad de manera segura”, finaliza la Dra. Salinas.
Más allá de los avances médicos, el desafío también es informativo: que las mujeres conozcan oportunamente las posibilidades disponibles. Porque enfrentar un cáncer no necesariamente significa cerrar la puerta a la maternidad, pero sí hace indispensable tomar decisiones informadas y contar con acompañamiento especializado.


