Sábado 18 De Julio De 2026
Informar, analizar, anticipar
Libros

Entrevista: Camile Jerez y Sebastián Castillo, autores de ‘Era invierno cuando ocurrió’

Entrevista: Camile Jerez y Sebastián Castillo, autores de ‘Era invierno cuando ocurrió’

Compartir

Banner
infogate
infogate

Patricio Sesnich, escritor y crítico de cine y televisión conversó con los escritores Camile Jerez y Sebastián Castillo, autores de ‘Era invierno cuando ocurrió’

Breve Bio:

Camile Jerez nació en el sur de Chile. Es ilustrador y psicólogo. Su trabajo creativo explora la memoria, las emociones y los vínculos humanos desde la ilustración y la narrativa visual.

Sebastián Castillo es guionista, editor y fundador de Pezarbóreo Ediciones, sello especializado en narrativa gráfica. Es parte de la Cooperativa de Narrativa Gráfica Chilena (CNGC), organización representativa del sector a nivel nacional. Además, se desarrolla como gestor cultural vinculando el fomento lector y la promoción de la lectura con el ámbito educativo, realizando talleres de mediación lectora, talleres de creación de cómics y variados clubes de lectura, con énfasis en niños, niñas y adolescentes.

¿De qué trata su libro ‘Era Invierno cuando ocurrió’?

Camile: Es un libro ilustrado que habla sobre el duelo, pero sobre todo habla del amor y de los vínculos que permanecen después de una pérdida. Acompaña la experiencia de un niño, que crece y se vuelve un adulto mientras intenta comprender la ausencia de alguien importante. El libro, para mí, trata de mostrar cómo los recuerdos, la naturaleza y el paso del tiempo pueden convertirse en formas de seguir habitando ese vínculo. No busca explicar el duelo, sino ofrecer una experiencia sensible para quienes alguna vez han perdido a alguien ya sea una muerte, o el fin de algo.

¿Cómo nació la idea de escribirlo?

Camile: La primera versión de esta historia nació en 2013. En ese momento no intentaba escribir un libro sobre la muerte, sino sobre algo que para mí era mucho más difícil de nombrar: la experiencia del duelo. Siempre he sentido que hay pérdidas que ocurren una sola vez, pero cuyo efecto nos acompaña toda la vida. Perdemos personas, pero también lugares, etapas, vínculos, identidades y formas de entendernos a nosotros mismos. Con el tiempo aprendemos a vivir con estas ausencias, aunque nunca desaparezcan por completo.

Años después estudié Psicología, y esa experiencia transformó profundamente mi manera de mirar la historia. Dejé de verla como un relato sobre la muerte y comencé a entenderla como una historia sobre la capacidad que tenemos las personas para adaptarnos a aquello que cambia nuestra vida para siempre. Para mí, el duelo no consiste en olvidar, sino en reorganizar nuestra existencia alrededor de una ausencia.

Muchos años después Seba (Castillo), quien había leído los primeros textos hace años, me animó a retomar ese proyecto. Trabajamos el libro juntos: Él aportó una mirada editorial y literaria que logró expresar con mucha precisión aquello que yo llevaba tanto tiempo intentando contar. El libro que existe hoy nació de ese diálogo entre mi universo visual y emocional, y su enorme sensibilidad para construir el texto.

¿Con qué se van a encontrar los lectores que adquieran este libro?

Camile: Al menos desde mi perspectiva, van a encontrarse con un libro que invita a detenerse. A mí, el dibujarlo y escribir la primera historia me invitó a pausar. Es una lectura pausada, donde las ilustraciones tienen tanto peso como el texto y donde muchas emociones aparecen entre líneas. Creo que el resultado no es un libro que entregue respuestas sobre cómo vivir una pérdida, sino que abre un espacio para conversar sobre ella. Espero que cada lector pueda reconocer algo propio en la historia, independientemente de la edad que tenga.

Sebastián: En mi caso, creo que se van a encontrar con un libro que si bien en una primera instancia toca un tema complejo y que en lo general es uno que cualquiera quisiese evitar mirar, a partir de ahí invita a reflexionar sobre la vida, aquella que continúa después de la pérdida, el dolor y la ausencia. Y por muy paradójico que pueda parecer, es un libro esperanzador que transmite la idea de que de una manera u otra, esa noción de “sentido de la vida” está presente, solo hay que buscarla (o permitirse ser encontrada por ella), en la medida que comprendamos que tanto felicidad, alegría, dolor y tristeza son parte de un mismo todo, y nuestra existencia como seres humanos, es inherente a todas esas experiencias.

¿Cuáles son tus expectativas con su publicación?

Camile: Mi principal expectativa es que el libro encuentre lectores que lo necesiten. Ojalá pueda llegar a familias, escuelas, bibliotecas y también a personas adultas, porque el duelo no pertenece solo a la infancia. Me gustaría que sirviera como un punto de partida para conversar sobre la pérdida, la memoria y los afectos con mayor naturalidad. Más que transmitir un mensaje específico, espero que acompañe a quienes estén atravesando una experiencia difícil y les haga sentir que no están solos.

Sebastián: Un poco lo mismo que dice Camile. Me gustaría que genere reflexiones, que se convierta en una instancia para mirar en lo profundo sobre aquello con lo que todos convivimos y que es natural y hasta entendible que queramos hacer la vista gorda y que son las ausencias que nos acompañan, las penas por la pérdida de alguien (o incluso algo) significativo que fue muy importante en algún momento de nuestras vidas y que por la razón que sea ya no está. Sería muy hermoso y emocionante si las personas que leen ‘Era invierno cuando ocurrió’ encuentran una manera de dialogar con esas ausencias o consigo mismas respecto a esas ausencias y reciben de vuelto algo que les permita mirar qué hay más allá de aquello que vivieron.

ENCUENTRA AQUÍ ‘ERA INVIERNO CUANDO OCURRIÓ’