- Este zumbido constante, que se hace más evidente en el silencio de la noche, no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de que nuestro sistema auditivo requiere una evaluación oportuna.
Llegar a casa después de una larga jornada, acostarse en silencio y de pronto percibir un silbido agudo, un zumbido o un soplido que nadie más en la habitación parece escuchar, es una experiencia que desconcierta a miles de personas. En medicina, este molesto "pito en el oído" recibe el nombre de tinnitus o acúfeno, y se define como la percepción de un sonido que no proviene de ninguna fuente externa real.
Lejos de ser un fenómeno extraño, se trata de una condición ampliamente extendida en la población. Cifras de los Institutos Nacionales de la Salud indican que entre el 10% y el 25% de los adultos conviven con esta molestia en alguna etapa de su vida, convirtiéndose en uno de los principales motivos de consulta en los servicios de audiología y otorrinolaringología.
“El tinnitus debe entenderse como una señal de alerta más que como una enfermedad en sí misma. Cuando las diminutas células ciliadas del oído interno se deterioran o funcionan de manera alterada, disminuye la calidad de la información sonora que llega al cerebro. Como respuesta, el sistema auditivo puede generar una percepción de sonido que no proviene del entorno y que la persona puede experimentar como un zumbido, pitido o ruido persistente”, explica la otorrinolaringóloga de Clínica INDISA, Dra. Rocío Carrasco.
El origen de este síntoma puede ser variado y muchas veces tratable. Factores transitorios como la acumulación de un tapón de cera, cuadros respiratorios que inflaman la trompa de Eustaquio o la tensión mandibular por estrés y bruxismo suelen gatillarlo. Sin embargo, el factor detonante más común hoy en día es la sobreexposición al ruido de alta intensidad. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud advierte que más de 1.000 millones de jóvenes en el planeta corren riesgo de daño auditivo temprano por hábitos recreativos poco seguros, en especial el uso excesivo de auriculares a gran volumen.
"Para cuidar la salud de los oídos recomendamos aplicar la regla '60-60', no sobrepasar el 60% del volumen del dispositivo y limitar su uso a un máximo de 60 minutos continuos al día antes de hacer una pausa. También insistimos en erradicar por completo los cotonitos dentro del canal auditivo, ya que solo empujan el cerumen hacia el tímpano y aumentan el peligro de inflamaciones o lesiones mecánicas", destaca la especialista.
Existen situaciones específicas que ameritan consultar a un experto a la brevedad, si el zumbido se manifiesta únicamente en un solo oído, si late al mismo ritmo que el pulso cardíaco (tinnitus pulsátil), o si aparece de manera repentina acompañado de sensación de vértigo, inestabilidad o una pérdida abrupta de la capacidad auditiva.
Frente a la presencia persistente de acúfenos, la indicación primordial es no recurrir a remedios caseros ni a la automedicación. En Clínica INDISA, el servicio de otorrinolaringología cuenta con un equipo médico especializado y tecnología diagnóstica de alta precisión para estudiar cada caso mediante exámenes audiológicos integrales, identificando la causa de fondo y guiando a los pacientes hacia el tratamiento más eficaz para recuperar su tranquilidad y bienestar diario.


